
En un parque jugaban ajedrez. Una mujer caminaba sin preocupaciones. Un hombre se le acercaba. Los jugadores charlaban al final de la partida. Entre las discusiones de los ajedrecistas, unos gritos y forcejeos les viraron el cuello a los testigos. ¡Quién te dijo que salieras! ¡Puta, dame acá, te voy a enseñar a respetar...! La mujer, sin comprender la situación, lloraba en un banco. Un jugador se le acercó: ¿Qué te pasa, mi´ja? ¿A mí…? Yo... no lo conozco...Mientras el hombre se alejaba con un bolso.
Nota: cuento publicado por la revista Somos Jóvenes, junio de 2003, La Habana, Cuba.
Nota: cuento publicado por la revista Somos Jóvenes, junio de 2003, La Habana, Cuba.

1 comentarios:
Amigo Pedro: El leer este brevisimo cuento me deja con la necesidad de entrar en tu historia y de ser participe de ella. Muchos exitos te deseo.
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